Los dos coches que nos ocupan comparten mercado, precio y etiqueta 0, pero poco más. El BMW iX xDrive45 y el Mercedes-Benz EQE SUV 300 llegan al segmento SUV-E eléctrico premium con lecturas casi opuestas de lo que significa un coche de lujo eléctrico en 2024. Uno apuesta por rupturismo, potencia y dinámica; el otro, por aerodinámica, confort y una experiencia digital que raya en lo abrumador. Y ninguno es barato.
Antes de entrar en materia, aviso obligado: los precios que aparecen a continuación son PVP recomendado por el fabricante, sin descuentos de concesionario, campañas ni ayudas del Plan Auto+.
Posicionamiento: dos formas de entender el SUV-E premium
El iX es probablemente el BMW más polarizante de la última década. Estética discutible —esa parrilla ciega tiene detractores hasta dentro de la propia marca— y planteamiento técnico que rompe con la casa: chasis específico de aluminio y carbono, tracción total eléctrica y una filosofía dinámica que quiere ser deportiva sin serlo del todo. El EQE SUV, en cambio, es la traducción a formato alto del EQE berlina: prioriza silencio, aerodinámica cuidada y una experiencia de a bordo que gira en torno al Hyperscreen.
BMW iX xDrive45 desde ≈88.700 €
Con 408 CV combinados entre los dos motores, tracción total y una batería útil en torno a 100,5 kWh, el iX xDrive45 se planta en algo menos de 6 segundos de 0 a 100 y homologa cerca de 600 km WLTP. En pruebas independientes, la autonomía real en autopista a 120 km/h se queda más cerca de los 430-460 km, con un consumo medio realista de 22-23 kWh/100 km. Nada mal para un SUV de 2,5 toneladas.
La carga DC pica en torno a los 195 kW y sostiene la curva razonablemente bien hasta el 60% de batería. Un 10-80% ronda los 35 minutos en un cargador rápido en condiciones óptimas. En AC acepta 11 kW de serie.
| Potencia kW | Potencia CV | Velocidad máx. | Autonomía | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 300 kW | 408 CV | ≈200 km/h | ≈600 km WLTP | ≈22 kWh/100 km | 0 | Eléctrico |
Dinámicamente es el más interesante de los dos. La dirección variable trasera ayuda a que un coche de casi 5 metros se maneje con una agilidad sorprendente, y la respuesta del acelerador está bien calibrada —sin ese punto brusco de otros eléctricos con mucha potencia—. Eso sí, no espere emociones de M: el iX es rápido, sí, pero no se disfruta como un Serie 5 térmico bien afilado. Y el peso se nota en curva enlazada.
Interior: aquí BMW ha hecho su mejor trabajo en años. Materiales reciclados que se sienten caros, tacto de mando cuidado, y una pantalla curva que integra cuadro e infoentretenimiento sin el barullo visual de Mercedes. El iDrive de última generación sigue siendo el sistema más usable del sector premium, para nuestro gusto.
Mercedes-Benz EQE SUV 300 desde ≈83.400 €
El EQE SUV 300 se sitúa un escalón por debajo en potencia: 270 CV en un solo motor trasero, batería de 90,5 kWh y unos 580 km WLTP. En la práctica, la eficiencia es su punto fuerte: 19-21 kWh/100 km en uso mixto realista, gracias a un Cx de 0,25 que en un SUV de este tamaño es notable. Autonomía real en autopista, cerca de los 420-450 km.
La carga DC pica alrededor de 170 kW y la curva es correcta, aunque menos plana que la del iX. Un 10-80% se resuelve en unos 32-35 minutos.
| Potencia kW | Potencia CV | Velocidad máx. | Autonomía | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 200 kW | 270 CV | ≈210 km/h | ≈580 km WLTP | ≈20 kWh/100 km | 0 | Eléctrico |
En conducción, el EQE SUV es otra película. Suspensión neumática (opcional o de serie según acabado) que aísla del asfalto de forma casi excesiva, dirección ligera y una vocación clara: comerse autopista sin que nadie se entere. Es rápido —270 CV mueven bien el conjunto—, pero no invita a jugar. Y con eje trasero direccional, sorprende su radio de giro urbano.
El interior es el argumento estrella: el MBUX Hyperscreen ocupa todo el salpicadero con tres pantallas bajo un mismo cristal. Impacta. ¿Es mejor que el iDrive? Ahí discrepamos: hay demasiadas capas de menús y el copiloto tiene su propia pantalla, cosa cuestionable si compensa el sobrecoste visual. La calidad percibida es alta, pero algunos plásticos en zonas bajas no están a la altura del precio.
Fallos conocidos y mantenimiento
En el iX se han reportado alguna llamada a revisión menor relacionada con software del sistema de alta tensión en unidades tempranas. En el EQE SUV, el gran punto polémico es la ventana trasera fija en algunos acabados (la puerta abre, el cristal no baja) y quejas de fiabilidad electrónica del MBUX en unidades iniciales. Mantenimiento previsto: ambos, cada 30.000 km o 2 años, con costes similares y superiores a los de un eléctrico generalista.
Residual a 3-4 años
Estimaciones de fleetdata sitúan al iX en torno al 48-52% a 4 años/80.000 km, y al EQE SUV algo por debajo, en 45-49%. El iX aguanta mejor gracias a menor volumen de matriculaciones y a un producto más diferenciado. El EQE SUV sufre lo que sufren todos los Mercedes eléctricos actuales: mercado saturado y actualizaciones frecuentes que envejecen prematuramente los stocks.
Veredicto crítico
Si busca el SUV eléctrico premium más completo dinámicamente y con mejor interfaz, el iX xDrive45 es la elección. Si prioriza confort, eficiencia y aparecer con el Hyperscreen en la parrilla del vecino, el EQE SUV 300 tiene argumentos. Ninguno es un mal coche. Los dos son caros para lo que ofrecen frente a rivales chinos y a un Tesla Model X que, guste o no, sigue teniendo una red de carga imbatible.
Pros del BMW iX xDrive45
- Más potencia y autonomía real
- iDrive sigue siendo el mejor sistema del segmento
- Dinámica sorprendente para el tamaño y peso
Contras del BMW iX xDrive45
- Estética muy polarizante
- Precio elevado bien equipado
- Peso que penaliza en curva enlazada
Pros del Mercedes EQE SUV 300
- Eficiencia real notable para su tamaño
- Confort de marcha muy alto
- Hyperscreen con impacto visual innegable
Contras del Mercedes EQE SUV 300
- Menos potencia por bastante más silueta
- Ventana trasera fija que molesta en uso real
- Residual esperado más bajo
Tabla resumen y puntuación
| Modelo | Potencia | Autonomía WLTP | Carga DC pico | Precio desde | Puntuación /10 |
|---|---|---|---|---|---|
| BMW iX xDrive45 | 408 CV | ≈600 km | ≈195 kW | ≈88.700 € | 8,3 |
| Mercedes-Benz EQE SUV 300 | 270 CV | ≈580 km | ≈170 kW | ≈83.400 € | 7,8 |
Rivales directos como contexto
Ambos compiten con el Audi Q8 e-tron y el Tesla Model X en el tramo alto, y con el Genesis GV70 Electrified un peldaño por debajo. Para quien venga del análisis del BMW iX xDrive50, el xDrive45 es la puerta de entrada más racional a la gama iX.
Recomendación segmentada
- Para quien haga muchos kilómetros de autopista y priorice confort: EQE SUV 300.
- Para quien quiera un SUV-E dinámico, con mejor interfaz y aguantar precio en la reventa: iX xDrive45.
- Para quien busque el mejor coste-por-prestación en eléctricos premium: ninguno de los dos; mire rivales asiáticos.
Preguntas frecuentes
¿Qué autonomía real en autopista tienen frente al WLTP?
El iX xDrive45 se queda en 430-460 km reales a 120 km/h frente a los ≈600 WLTP. El EQE SUV 300, en 420-450 km reales frente a ≈580 WLTP. Diferencia del 20-25% en ambos casos.
¿Cuál carga más rápido en un viaje largo?
El BMW iX pica a ≈195 kW y sostiene mejor la curva, resolviendo el 10-80% en unos 35 minutos. El EQE SUV pica a ≈170 kW y ronda los 32-35 minutos, con curva algo más caída pasado el 50%.
¿Merece la pena el sobrecoste del iX xDrive45 sobre el EQE SUV 300?
Unos 5.000 € separan las bases. Compensan si valora los 138 CV extra, la tracción total y una mejor dinámica. Si su prioridad es confort en autopista y consumo, no compensan.
¿Hay ayudas públicas aplicables?
Sí, ambos son elegibles como eléctricos puros dentro del marco del Plan Auto+ vigente. Las cuantías y requisitos concretos conviene consultarlos en la web oficial del plan antes de firmar.
